Hoy han acabado las clases. Llegan la Navidad y las vacaciones, que se prolongarán hasta el día 7 de enero. Bueno, digo que llega la Navidad por referirme al 25 de diciembre, porque aquí empezó a principios de noviembre: reemplazaron las calabazas de Halloween con las típicas lucecitas navideñas y de la noche a la mañana las brujas voladoras se convirtieron en papanoeles.
Estoy contento porque ahora ya tengo más tiempo libre y he planeado algunas cosas. Sin embargo, el final de las clases se ha teñido de un sabor un tanto amargo…