Ay, qué abandonado he tenido esto. ¡Pido disculpas! Bueno, voy a contar con unas fotos algunas de las cosas que he hecho este último mes y pico.
Estas vacaciones japonesas he aprovechado para estudiar un poquito por mi cuenta y hacer unas visitillas por Tokio, aunque la verdad es que todavía me queda muchísimo por ver. He estado en bastantes sitios, voy a escribir sobre algunos.
Estuve de paseo por Shibuya y Harajuku. Shibuya es por excelencia la zona de Tokio donde se reúnen los jóvenes. Las calles están repletas de tiendas de ropa y cafeterías. Tal vez lo más famoso de este lugar sea el cruce principal que se halla delante de la estación. Dicen que es el más transitado del mundo y probablemente lo sea. Seguro que lo habéis visto alguna vez en foto o por la televisión. Por si acaso os dejo aquí un vídeo; a mí me recuerda a las películas ambientadas en la Edad Media, cuando dos ejércitos que van a luchar echan a correr el uno hacia el otro, sólo que aquí hay varios “frentes”:
El centro es un caos porque te encuentras con gente yendo en todas direcciones.
Cerca está Harajuku, que es el corazón de la moda tokiota, o sea, de lo modernoide, lo estrafalario y lo “rarito”. Sin duda lo más famoso de este barrio es un puente de piedra donde abundan los aficionados al cosplay (unas cuantas fotos aquí). Además en el parque cercano (Yoyogi) suele haber grupos de música que tocan en la calle y personajes de lo más extravagante.
Está lleno de tiendas de ropa para todos los gustos y te puedes encontrar cualquier cosa. Por poner un ejemplo, en esta la mitad de la ropa la venden enfrascada:
Estuve en Ginza, la zona pija, pija y pija de Tokio. Tiendas carísimas y arquitectura alucinante. De verdad parece que estás en el futuro… y no sólo por las ocho horas de diferencia que hay entre España y Japón. Aquí por cierto fui al cine a ver una película que ha cosechado mucho éxito en Japón: Kābee, un drama familiar ambientado en los albores de la Segunda Guerra Mundial.
Otra vez estuve de excursión con unos amigos japoneses por el distrito de Ueno, famoso por su parque y sus museos. También tuve la oportunidad de pasar una noche en casa de un amigo japonés, donde hicimos tortillas, torrijas y pan con tomate… y todo salió rico rico. Su madre nos hizo además comida japonesa casera, que estaba para chuparse los dedos.
Desde su casa fuimos a Shibamata, un distrito situado ya en los límites de Tokio, que es famoso en Japón porque es donde se desarrollaba una serie de películas muy popular (Otoko wa tsurai yo, algo así como ¡Qué duro ser hombre!). El ambiente del lugar está empañado del enamoradizo y cálido Tora-san, personaje principal de los largometrajes, pero también hay una callejuela comercial muy pintoresca con un magnífico templo (Shibamata Taishakuten).
A esta tendera la mar de salada le compré unos dulces artesanales y nos contó la historia del templo del fondo, con fotos antiguas y todo. ¡Así da gusto!
También estuve en Odaiba, la zona modernísima situada al norte de la bahía, con restaurantes flotantes, comercios, playa artificial y estatua de la libertad incluida, símbolo de la amistad franco-japonesa.
Un día también estuve en una iglesia mormona, porque -¡atención!- un amigo mío se convirtió al mormonismo, así que fuimos a su bautizo. Fue un poco superrealista. Lo bañaron enterito, de arriba abajo. En mitad de la celebración nos dijeron al egipcio y a mí que nos levantáramos para saludar a todos los feligreses, y luego todos se nos acercaron para hacernos mil preguntas.
También estuve en la Embajada española para solicitar el voto por correo para las elecciones. Además fui a dos restaurantes de comida española, uno de ellos el Café de Ari, que está hecho a imagen y semejanza de un bar de Salamanca con el que está hermanado (Café de Max). Comimos un montón de pinchos y una paella muy rica. ¿Quién me iba a decir que iba a ser en Tokio la primera vez que comiera pulpo a la gallega? Ja, ja.
Me he apuntado al gimnasio, donde todo es modernísimo, con supermáquinas, superpiscinas, superjacuzzis y todo. Me pusieron en un aparato ultramoderno que me midió todo de todo; de todos los datos me quedo con la curiosidad de que mis huesos pesan 2,9 quilos, ja, ja. ¡Da para una buena sopa!
Y, por si fuera poco, entre tanto he aprovechado para estudiar un poquito más, que desde que empezó el curso de doctorado de Salamanca estoy un poco agobiado, pero, bueno, ¡siempre hay tiempo para relajarse y dejarse caer en el karaoke o el restaurante de sushi!





HOla!!!!
Todos los días entrando para ver que hacías y nada…menos mal que has posteao algo!Me ha encantado cómo has contado tu viaje a Tokio, cuelga más fotos!
Por cierto, qué guapo estás!!Me repito más que el ajo, pero es que es verdad!!!
ah, y lo de la ropa en frascos tb lo he visto aqui en Muji
Konnichi wa Daniel-san!
Watashi wa Tokyo e hikoki de shiasatte ikimasu!!
¡¡Vamos que nos vamos para Tokyo!! Ayyyy, tengo ganas pero aún me parece totalmente irreal que el domingo vayamos a estar ya allí. ¡Qué fuerte!
Pues eso, el domingo nos vemos. Ya me estoy preparando mentalmente para el choque cultural y las risas que nos vamos a echar.
¡Un besito hamburgués!
Buen relato de tu estancia en Tokyo
Saludos
Ni finfine neniam iris al la ĝemeligita kafejo Salamanka! Troajn farendajn taskojn havas mi!
Malfruegas, malfruegaaaaaaas kaj enuas mi.
Ĉi nokte mi pensis, ke mi spektu filmon kaj mi komencis Mejzi Ŝpruc! xD.
- Saluton Mejziiii!
- Ul-aaaaaa!
xD
Hola, buscando algunos datos sobre Japón, dí con tu blog… Yo también estoy viviendo una temporadita por acá, así que me resutó mucho más que jugoso leer todo lo que escribiste… Tengo para recomendarte un restaurante Español ALUCINANTE, el dueño es Carlos, un auténtico madrileño, muy pero muy encantador y cocina de maravillas!!! El restaurante se llama “La Tapería”, la página web es: http://www.la-taperia.com/ (esa está en japonés, hay una en castellano, pero no encuentro ahora la dirección), está acá en Tokio, así que te queda cerca.
Mucha suerte!
Tamara
¡Hola! Soy Cristina Espinosa Lozano (Laredo… Instituto Fuente Fresnodo… Alguna clase de algún año que no recuerdo bien…)
Esta mañana me he sorprendido mucho cuando he visto una entrevista en el Laredulin a Daniel Ruiz… Daniel Ruiz… ¡Tú! Y me he alegrado tanto de saber que te va tan bien o, por lo menos, que pareces tan contento que me apetecía pasarme por tu blog (que por cierto está mu chulo) para felicitarte y decirte que, de verdad, me alegro infinito por ti.
Cuídate mucho y disftruta la expereincia.
Cristina.
Bueno, bueno, buenooo… qué sorpresa tú x akí
!! Cómo mola todo, no?? Me ha sorprendido mucho una foto del cosplay en la que sale una japonesa … FUMANDOOO!!! Qué indecente, x dios. Cómo se atreve! Y yo pensando que los japoneses eran gente de bien
, ilusa de mí!!
X cierto, queda poco xa eurovisión y, a falta del “sieben sieben ay lu lu”, este año la canción que representará a españa (el “chiki chiki” -supongo q ya la habrás oído-) es de lo más chunguista, jiji.
Hale, un besico y disfruta, q cada vez te queda menos.
Tienes que irte a Roppongi:es la zona de Marcha.