La semana pasada fui de excursión con mi amigo Akira a ver la estatua más grande del mundo, el Gran Buda de Ushiku. Se trata de un colosal buda de 120 m de altura (20 m de base más 100 m de estatua) situado en una planicie de la prefectura de Ibaraki. Su construcción duró cinco años (1989-1993) y es tres veces mayor que la Estatua de la Libertad neoyorquina. Basta con ver cuatro fotos para darse cuenta de sus godzillianas proporciones, así que me sorprende que una construcción tan particular y cercana a Tokio ni se mencione en las guías turísticas.
Archivos para Diciembre 2008
Así que estuve en la feria de trabajo para extranjeros. Masas de guiris en búsqueda de un trabajo (y visado) que les arraigue a Japón. Pero la verdad es que yo me lo esperaba todo un poquitín más serio, por parte de los organizadores y también de los participantes. La mitad se lo traían muy poco o nada preparado. Yo me pasé el día anterior como un escriba egipcio, copiando sin parar mi currículum y carta de presentación, porque en Japón hay que entregarlo todo ¡escrito a mano! Por eso de que dicen que la letra dice mucho de cada persona.
La norma es que en Japón los estudiantes universitarios empiecen a buscar empleo cuando están en su penúltimo curso, es decir, dos años antes de que se gradúen. Van probando muchas empresas hasta que se deciden por una, de manera que cuando terminan la carrera casi todos tienen un empleo asegurado. Sirva de ejemplo que la mayoría de puestos que se ofrecían en la feria eran ¡para invierno de 2010!



